Para lucir unas uñas bien cuidadas y pintadas no es necesario pasar por un servicio de manicura profesional. Con buenos productos, un poco de maña y siguiendo nuestros consejos, puedes conseguir que tus uñas pintadas luzcan su mejor aspecto durante mucho tiempo.
Antes de comenzar a pintarte las uñas hay un paso básico, lavarse bien las manos y secarlas antes de empezar.
La cutícula es la piel que crece alrededor de nuestras uñas y cuyo grosor en ocasiones puede afear el aspecto de nuestras manos. Para acabar con el aspecto antiestético que producen, lo mejor es aplicar un poco de aceite o de crema y retirar las pieles empujándolas hacia atrás con un palito de naranjo o un bastoncillo. Las cutículas no deben cortarse, sólo en aquellos casos en los que puedan aparecer los molestos padrastros.
Con las cutículas ya retiradas pasamos a limar las uñas, haciéndolo siempre en una única dirección para evitar que la punta de las uñas se rompa o astille.
A la hora de pintar las uñas es bueno comenzar con una capa de esmalte transparente. Este esmalte ayuda a que el color se mantenga en la uña durante más tiempo y evita que las uñas absorban el color del esmalte.
El color debe aplicarse en capas muy finas, es mejor dar tres pasadas a cada uña que dejar pegotes por usar demasiado esmalte de una vez. El pincel debe deslizarse de abajo a arriba, primero en el lado izquierdo de la uña, luego en el derecho (o al contrario) y por último en el centro.
Para que el color dure más es bueno aplicar una nueva capa de esmalte transparente o endurecedor sobre el color, incidiendo especialmente en la punta de las uñas, lugar por el que suele empezar a perderse el esmalte.


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